No te gusta que sea tan vergonzoso, o que grite tanto, que se frustre con tanta facilidad, o que sea tan egoísta con el resto de niños y niñas.

No te gusta que sea desafiante/a, que sea desobediente, que sea perezoso/a.

No te gusta que sea negativo/va, que le cueste estudiar, que pierda todo el que le compras o que sea torpe y le caiga todo.

No te gusta que sea cómo tú no quieres que sea.

Pero sabes una cosa? No es nada de esto, porque todavía no se ha definido y no ES, si no que tiene esta conducta.

Tu hijo no es… se comporta de este modo por alguna razón. ¿Sabes por qué lo hace? Si lo sabes, probablemente puedes ofrecerle el que necesita realmente y deje de comportarse así. Si no lo sabes, esfuérzate a averiguarlo y probablemente conectes de tal manera que su nueva conducta refleje esta nueva conexión que habéis creado.

Y tú, acaso eres agresivo/va o violento/a? Si alguna vez te sientes inseguro/a, frustrado/a o estresado/a y contestas con un tó más elevado o más seco a tu pareja y te trata de violento/a o agresivo/va, es justo?

O preferirías que te preguntara si te preocupa algo y quieres hablar o necesitas un abrazo y ser escuchado/a?

Tú no ERES agresivo/va y tu hijo/a no ES insoportable. El más probable es que tú ESTÉS frustrado/a y tu hijo/a necesite tu ayuda para regular sus emociones.

Qué te parece?

Laura Górriz
Psicóloga Col. 16524

Directora de Centre FIA – Atenció psicològica a Familíes, infants i Adults.

www.psicologiainfantilyfamilia.com