El concepto “vista” está relacionado con la agudeza visual de lejos.
Esto es el que medimos los optometristas cuando atendemos al paciente, primero con un ojo, después con el otro y finalmente con ambos abiertos, en una pantalla con letras negras cada vez más pequeñas. Esta pantalla suele estar a unos cinco metros, por lo que estamos valorando la capacidad del sistema visual de distinguir detalles pequeños en visión lejana.


Valoramos si los dos ojos ven lo suficiente y de manera parecida.


Cuando estas letras no se ven bien es debido habitualmente a un problema refractivo: miopía, hipermetropia o astigmatismo, que se podrá tratar con gafas o lentillas.
No obstante, pueden haber otras causas que provoquen una disminución de la agudeza visual, como el estrabismo, ambliopía (ojo gandul), o incluso enfermedades oculares o generales.


La agudeza visual se mide en una escala decimal de 0 a 1, donde la unidad es la agudeza visual óptima.
Pero, podemos afirmar que tenemos una buena “visión” si vemos todas las letras hasta las más pequeñas?
Pues no necessariamente.


La “visión” está formada por un conjunto de habilidades visuales, y la “vista” es solo una de ellas.

Concretamente, estas habilidades son:
– Vista
– Visión de los colores
– Movimientos oculares
– Coordinación de los ojos
– Enfoque
– Visión en 3D
– Percepción Visual


Todas estas habilidades interrelacionadas intervienen en el proceso visual y nos permiten procesar correctamente toda la información que nos entra por los ojos.


Podemos concluir pues, que para tener una buena “visión” no es suficiente con “ver” bien.
Por lo tanto, cuando nos hacemos un examen visual, no basta solo con examinar “la vista”, es necesario comprobar que todas las habilidades que componen “la visión” funcionan correctamente.

En próximos artículos hablaremos en detalle de cada una de estas habilidades.

Joan Pérez Corral
Óptico-Optometrista