En el siguiente artículo te explicaremos brevemente qué es la ansiedad y te daremos algunas ideas sobre cómo trabajarla mediante juegos en casa.

La ansiedad se puede manifestar de diferentes formas, pero suele haber reacciones físicas (por ejemplo, dolor de barriga, dolor de cabeza, el corazón va más rápido…) y preocupaciones (por ejemplo, “¿me va a salir mal la presentación del colegio?”). Antes de poder trabajar la ansiedad con los niños es importante entender el concepto de evitación. Cuando sentimos una emoción como la ansiedad, lo pasamos mal y queremos que esta emoción desaparezca lo más rápido posible.

Ahora, imagínate que tu hijo/a tiene que hacer una presentación en el colegio y está muy nervioso/a, se preocupa que le pueda salir mal y que los demás se puedan reír de él o ella. El día de la presentación los nervios aumentan de tal forma que le acaba doliendo la barriga y decidís que no puede ir al colegio porque se siente demasiado mal. Después de haber tomado la decisión y que tu hijo/a sepa que se queda en casa, muy probablemente el malestar desaparece porque ya no tendrá que afrontar esta situación. Dicho de otro modo, la ha evitado. Justo esta evitación hace que se mantenga la ansiedad, porque tu hijo/a seguirá asociando el hacer una presentación a “un peligro” y la próxima vez cuando tenga que afrontar una situación parecida, volverá a sentirse igual.

Ideas y juegos para trabajar la ansiedad en niños

  1. Explícale cómo funciona la ansiedad y el miedo

Antes de empezar a trabajar la ansiedad es importante que tu hijo/a entienda que cuando más caso hace a la ansiedad (por ejemplo, no hacer una presentación por los nervios) peor se va a sentir. Utiliza metáforas adaptadas a la edad de tu hijo para explicarle este concepto. Puedes explicarle, por ejemplo, que cuanto más caso hacemos al miedo, más grande se hace y más fuerza tiene y que tenemos que intentar hacer las cosas a pesar de tener miedo. Obviamente esto será siempre y cuando la situación no sea realmente peligrosa. Si fuera el caso, el miedo es necesario. Puedes decirle también que el miedo a veces es “mentiroso” y le hace gracia que creamos que hay un peligro, aunque luego realmente no pasa nada.

  • Utiliza la creatividad para acercaros al concepto de la ansiedad y el miedo

Pídele a tu hijo/a que dibuje cómo se imagina su ansiedad o sus miedos. El tener una idea más clara sobre cómo nos imaginamos al miedo puede hacer que nos veamos más capaces de afrontarlo.

  • Inventaros juegos para que se exponga y afronte el miedo

Para poder superar el miedo y la ansiedad es importante ir paso a paso y no empezar con una situación que a tu hijo/a le produzca demasiado miedo. A continuación, tienes un juego para ir superando el miedo a la oscuridad, pero puedes adaptarlo a otras cosas que le produzcan ansiedad a tu hijo/a:

Elegid un objeto que utilizaréis para esconder por la casa. Podéis buscar un nombre para vuestro juego, por ejemplo “el juego del osito escondido…”. Empezad a jugar durante el día (sobre todo si a tu hijo/a le cuesta o le da miedo moverse solo por la casa). Un jugador se queda en una habitación, mientras el otro esconde el objeto en algún sitio de la casa. Luego cambiáis y el jugador que ha escondido el objeto se queda en la habitación mientras el otro busca. Jugad durante una semana cada día 10 minutos.

Después de una semana ya podéis subir de nivel y afrontar el siguiente reto: jugar al mismo juego por la noche, pero con las luces encendidas. Cuando llevéis unos días jugando y a tu hijo ya no le cueste moverse por la casa solo, podéis subir otra vez de nivel y jugar al mismo juego por la noche con las luces apagadas y solo utilizando una linterna. Así jugando y sin darse cuenta, tu hijo se acostumbrará a estar por la casa en la oscuridad y sentirá menos miedo.

  • Utiliza juegos de relajación

Las relajaciones son una herramienta útil para ayudar a tu hijo a controlar las respuestas físicas de la ansiedad. Podéis empezar con la respiración profunda que consiste en respirar llevando el aire hasta la barriga. Para que sea más divertido podéis utilizar una pluma que movéis soplando u os imagináis que sois serpientes y al exhalar hacéis un sonido de “shhh”.

  • Importante: si la ansiedad de tu hijo/a no mejora, busca un especialista para que os ayude a afrontarla.

Juegos para trabajar la ansiedad en niños (versión de 400 palabras)

Juegos e ideas para trabajar la ansiedad en niños

  1. Explícale cómo funciona la ansiedad y el miedo

Es importante que tu hijo/a entienda que cuando más caso hace a la ansiedad (por ejemplo, no hacer una presentación por los nervios) peor se va a sentir. Utiliza metáforas. Puedes explicarle, por ejemplo, que cuanto más caso hacemos al miedo, más grande se hace y más fuerza tiene y que tenemos que intentar hacer las cosas a pesar de tener miedo. Obviamente esto será siempre y cuando la situación no sea realmente peligrosa.

  • Utiliza la creatividad para acercaros al concepto de la ansiedad y el miedo

Pídele a tu hijo/a que dibuje cómo se imagina su ansiedad o sus miedos. Le puede ayudar a sentirse más capaz de afrontarlo.

  • Inventaros juegos para que se exponga y afronte el miedo

Para poder superar el miedo y la ansiedad es importante ir paso a paso y no empezar con una situación que a tu hijo/a le produzca demasiado miedo. A continuación, tienes un juego para ir superando el miedo a la oscuridad, pero puedes adaptarlo a otras cosas que le produzcan ansiedad a tu hijo/a:

Elegid un objeto que utilizaréis para esconder por la casa. Empezad a jugar durante el día. Un jugador se queda en una habitación, mientras el otro esconde el objeto en algún sitio de la casa. Luego cambiáis y el jugador que ha escondido el objeto se queda en la habitación mientras el otro busca.

Después de una semana ya podéis subir de nivel y afrontar el siguiente reto: jugar al mismo juego por la noche, pero con las luces encendidas. Cuando llevéis unos días jugando, podéis subir otra vez de nivel y jugar al mismo juego por la noche con las luces apagadas y solo utilizando una linterna. Así jugando y sin darse cuenta, tu hijo se acostumbrará a estar por la casa en la oscuridad y sentirá menos miedo.

  • Utiliza juegos de relajación

Las relajaciones son una herramienta útil para ayudar a tu hijo a controlar las respuestas físicas de la ansiedad. Podéis empezar con la respiración profunda que consiste en respirar llevando el aire hasta la barriga. Para que sea más divertido podéis utilizar, por ejemplo, una pluma que movéis con la exhalación.

  • Importante: si la ansiedad de tu hijo/a no mejora, busca un especialista para que os ayude a afrontarla.

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