Apuntábamos en el último artículo que la visión está compuesta por diferentes habilidades, y una de ellas es la visión del color, en la que nos vamos a centrar hoy.

Es difícil saber si todos vemos igual los colores, es decir si la percepción de un determinado color es igual para dos personas diferentes. A pesar de estas posibles diferencias en la percepción subjetiva, los individuos que no tienen problemas en la visión del color distinguen perfectamente las diferentes tonalidades, y un mismo objeto será del mismo color para todos.

Una pequeña lección de fisiología ocular: en la retina tenemos tres pigmentos sensibles a los colores primarios: el rojo, el verde y el azul. Con la combinación de ellos se logra que podamos percibir toda la gama cromática. Podríamos realizar el símil  con un pintor que consigue una amplia gama de tonalidades a partir de la mezcla de unos botecitos de pintura con los colores primarios.

Pero, ¿qué pasaría si a este pintor le damos menos pintura de un color básico? ¿O si incluso le quitamos uno de los botecitos de un color primario? Pues que no podrá crear parte de los colores que necesita para pintar su cuadro.

En los humanos pasa igual: puede ser que alguno de esos pigmentos  primarios no funcione del todo bien, o incluso que no exista. A estas personas que confunden algunos colores se les denomina  comúnmente “daltónicos”, pero hay varios tipos de deficiencias en la visión del color, o “discromatopsias” como técnicamente se les denomina, en función del pigmento defectuoso.

Estas personas sufren básicamente dos problemas:

  • Confunden ciertas tonalidades entre si, por ejemplo el rojo con el verde, o el gris con el marrón, o el azul con el lila… las confunden porque las ven iguales.
Si no ves un número en este círculo con puntitos de colores, es posible que tengas un problema en la visión del color.

Lo que para ellos puede ser de un color, para otra persona puede ser de otro color (por ejemplo una persona sin problemas en la visión del color verá un pantalón verde, mientras que para alguien con problemas puede decir que ese mismo pantalón es gris o marrón).

A día de hoy no hay tratamientos para “curar” estas alteraciones en la visión del color, pero es sumamente importante detectar si nuestros pequeños sufren alguna alteración cromática. Hay ciertas profesiones en las que es imprescindible tener una buena visión del color, como por ejemplo policía, piloto, controlador aéreo,… por lo que si sabemos que nuestro hijo sufre alguna alteración en su visión cromática, evitaremos que encamine sus expectativas de futuro hacia una de estas profesiones.

Los optometristas disponemos de tests específicos para detectar este tipo de alteraciones, por lo que es recomendable su evaluación en cuanto el niño sea capaz de reconocer figuras o números.

Al ser las deficiencias en la visión del color alteraciones generalmente genéticas y hereditarias  ligadas al cromosoma X, es interesante saber que los hombres las padecen en un mayor porcentaje que las mujeres. No obstante, también pueden aparecer debido a enfermedades en la retina o nervio óptico, y en este caso no serán genéticas.

Joan Pérez CorralÓptico-Optometrista